viernes, 11 de mayo de 2007


Finalmente, pasa la pataleta, se apaciguan las aguas , y recién ahí, logro sentir que hasta las situaciones más límites nos dejan su estrellita de mar..

3 comentarios:

Sofia dijo...

La vida enseña, y eso es algo que he guardado como el más preciado tesoro... que nada es tan terrible. Siempre aparece después, el cielo despejado (y ese aire tan puro!)

Un abrazo.

AngeIa Inciarte dijo...

Que lindo.. Me sentí identificada porque acaba de pasar mi tormenta y tengo mi recompensa... Saluditos, Bye!

Marsu dijo...

Sofía, sí.. toda la razón y eso es lo lindo de la vida, pero pucha que es difícil verlo cuando se está en medio de la tormenta! (por lo menos, a mi me cuesta..)

Agridulce, mil felicidades! te acabo de postear..