Brrrrrr...

"... La adolescencia es contra los padres, por definición, y todo lo que ellos representan. A la vez, nunca necesitan tanto a los padres como en esta época, de manera que hay que estar ahí para ser el frontón que ellos necesitan para hacerse adultos.(...)Se hacen expertos en las debilidades de los padres, es como si hubiesen dibujado un mapa de las áreas sensibles en que se puede herir, discutir, ofender, a los que antes fueron sus héroes. Lo fantástico es que aún son sus héroes y la distancia es proporcional al amor y la admiración que tienen por los padres..."
(Paula Serrano, Psic.)
5 comentarios:
Estibo tus palabras como la valiosa carga que porto en mi embarcación. Me quedan diez años para afrontar-confrontar la realidad de padre de adolescente, de hecho, seré un padre adolescente JA.
Un besito y gracias por unirme a tí
C.
La adolescencia es lo peor. Yo la recuerdo como una época muy intensa. Pero me hizo gracia hace poco el comentario de una señora mayor que había tenido varios hijos y decía que la época más dura y más pesada correspondía a la adolescencia de cada uno.
Es que la generación de la postguerra civil española ni siquiera tuvo adolescencia porque la verdad yo no recuerdo más que las cosas atrayentes que me traía: la transformación en mujer yo la viví como un regalo, una cosa fantástica. Tuve que aceptar que hasta que no cobré mi primer sueldo fueran mi madre y mi hermana mayor quienes decidieran qué ropa y que calzado debía llevar. Yo no tuve ningún trauma. Después he tenido tres hijos y el único problemático fue mi hijo mayor y creo que lo que representó para mí fue la sorpresa de lo desconocido del lado masculino. Una de dos: o yo no le doy importancia a nada o no hubo tampoco con mis hijos problemas mayores.
huy! La adolescencia!! Es una época dura para muchos, se tergiversa todo y vemos la vida diferente a todos y somos más sensibles y vulnerables. La mía la recuerdo como una época dura en la que mi madre era un general, en aquel entonces pensaba que no me quería, y hoy agradezco que haya sido tal gobernanta!... me ayudo a sentar buenas bases en mi carácter.
Recuerdos los años de adolescencia en que vas descubriendo el mundo más allá de tu nariz, en que los padres ya no son ídolos y ellos sufren con cada palabra dicha a propósito...
Duele verlos más humanos y menos divinos de lo que creíamos y a ellos les duele que los bajemos del pedestal a veces de forma dura..
Quizás yo algún día me caiga del pedestal a un pergenio... quizás.
Carola
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