
Hace unos 2 o 3 años fui a una pescadería en Algarrobo, y me encontré con este pescador. Me encantó, me sedujo su falta de diente.. no sé, me pareció todo un personaje.
La cosa es que el año pasado iba caminando por un mall acá en Santiago y de repente me encontré con el mismo pescador y en la misma pinta, pero en una gigantografía pegada en la vitrina de uno de los locales...
:)
(De a poquito van insinuándose las ganas de empezar a renacer..)
martes, 1 de julio de 2008
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4 comentarios:
Y es que se lo mira tan feliz... que dan ganas de dedicarse a la pezca!
Un abrazo Marsu!
Tienes ojo clínico...quizás deberías dedicarte a la publicidad..... oye a mi tambien me gusta ese ámbito!
Otro para ti, Angie...
Fuerza, sí.. trabajo en esa área.. Gotcha!
Parece un actor de comedia de película...
Demasiado perfecto para ser real...jajaja
Aunque lo sea.
Besitos y salud
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