martes, 24 de junio de 2008

"Vamos" dijo la mosca.. y se subió arriba del buey.



Ya fuimos al colegio religiosamente durante 12 eteeernos años…
Ya estudiamos, ya memorizamos como loro, ya copiamos, ya entendimos y ya no, también.
Con algunos nunca nadie se sentó a estudiar. No era necesario. Nos fuera bien o mal era nuestra responsabilidad. Tal vez, a lo más, nos tomaban las materias una vez que ya las sabíamos
Pero hoy, estando al otro lado del pupitre me pregunto:
¿Qué tan bueno es que le ayudemos a nuestros hijos a estudiar?
¿Corresponde sentarse con ellos y entregarles la materia “digerida” con memotecnia incluida y estrategias para responder correctamente a la hora de la prueba?
¿O eso sólo se justifica bajo ciertas circunstancias?
¿El notar que basta que nosotras estudiemos con ellos, sumado a su inteligencia dará un resultado predeciblemente optimista?
¿Es una razón para seguir una y otra vez estudiando con ellos?
A veces cuesta no ayudar, sabiendo que la nota no será tan buena.
Pero cansa y tal vez tampoco es muy educativo que digamos.
Tal vez es un flaco favor y sólo estamos generando más y más dependencia…

8 comentarios:

Resiliente dijo...

Como te digo Marsu, no se que decir. Antes decia que no era bueno ayudar, porque mi mama siempre le hacia los mapas y todas las coasas del cole a mi hermano para yudarlo y yo todo lo hacia sola.
Pero ahora que tengo hijos, creo que no podria no ayudarlos para que le vaya bien en el cole. tendria que ver llegado el momento. besos.

Barbaraza dijo...

Yo creo que depende del niño...si le cuesta estudiar hay que apoyarlo, en cambio si es autodidacta tan solo basta con controlarlo de vez en cuando.
Un besote

Anónimo dijo...

sip, barabaraza tiene razón, todo depende de tu nene, si le cuesta tenís que apoyarlo hasta que se pueda desenvolver solo mejor, pero si es atinadito sólo controlara que haga las cosas.
A mi no me pescaron ni por si acaso cuando estudie, solita no más y me las arreglé, pero tengo compañeros que les fue como las pelotas ante igual situación.
Cada niño un universo, la gracia es que sepamos como son los nuestros!!
besos

Angelica Jensen dijo...

Hay que supervisarlos obvio! pero no ayudarlos en las tareas que son sus obligaciones! Porque de adultos se ponen flojos y les va mal en los trabajos y no saben que hacer frente a la exigencia!
Conocí mamás que les pasaban todos los cuadrenos, es decir hechos por la madre! y los chicos se sentaban frente a la tele, mientras la mamá hacía todo! Eso es fatal!
Cuando los chicos estudian en casa, repasan las materias, hay que dejarlos solos y si tienen dudas, avisar....Así lo he hecho yo y me ha ido bien.


Mucha suerte!

Nobel prize blogger dijo...

Querido Blogger

Nuestro equipo ha considerado su blog para integrar el Top 100-Blogs (Argentina, España, Chile, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador) entra a nuestra web y elige tu país.
Si acepta esta designación favor pasar por nuestra web y dejar sus datos en la zona de comentarios.

Está atento de las Novedades y Rankings.

Toma nuestro banner y pégalo en tu magnifico blog desde ahora. Tus amigos y visitantes se irán familiarizando con este tu nuevo hogar.

Atento saludo

NPB-Team

Beatriz Lorca Espinoza dijo...

Creo que el equilibrio esta en hacerlos pensar, no ayudarlos con todas las tareas, solo guiarlos, que recuerden los que se le enseñó en el Colegio y que traten de resolverlo... Si los ayudas en todo y casi les haces la tareas les estas haciendo un flaco favor... Un buen aprendizaje Marsu es el que no se olvida, el que va más allá de la memorización...
Muchos cariños.

Carlos dijo...

...es que ya nada será como antes mi querida Ivette.

Ahora los chicos ya no te necesitan a su lado gracias a San Google, ya no analizas, ni investigas, TODO está ahí a la mano.

Se harán facilistas, y eso es penoso.

Bacio bellini.

Nany dijo...

Siempre he escuchado que no hay un Manuel para ser padres, y yo menos que nadie puede dar ningún consejos, puesto aún no me atrevo a asomarme a esta labor, pero si recuerdo que he sido hija y recuerdo que nadie me enseñó a estudiar, o aprenderme algo, solo matemáticas que mi padre a eso de los 12 años me explicaba trigonometría y algebra puesto que yo sola con los libros me volvía nada!!, no entendía tantos símbolos… y siempre fui muy buena en matemáticas y física hasta que falleció y no tuve a quien preguntarle…
Después de ser destacada en matemática y física en el cole, en la universidad la saqué a duras penas… sin embargo recuerdo con bonitos sentimientos el tiempo dedicado por mi padre a que me gustasen las mates.
Un beso